MÉRIDA

Mérida lugar de suntuosas haciendas para casarse dentro de la vasta tradición yucateca con elegancia y distinción.

Se dice que “Yucatán es la puerta hacia el mundo maya y Mérida, la capital mundial de la guayabera”, que a pesar de no haber sido creada por los yucatecos, fue traída por ellos de Cuba, transformándose de una pieza de trabajo para los campesinos en una elegante pieza de vestir para eventos sociales y políticos.

Impresionante y majestuosa, la blanca Mérida, capital del Estado de Yucatán, se extiende en una planicie ubicada en el Sureste de la República Mexicana, a diez metros sobre el nivel del mar.

Mérida es una ciudad en la que resalta el color blanco, encontramos frecuentemente este color tanto en las fachadas de las casas y edificaciones, en las que también se aprecian una gama de colores pasteles muy suaves, el rosa, azul y verde y detalles de color rojo, característico de la tierra que conforma el suelo yucateco, así como la tradicional indumentaria yucateca.

La ciudad de Mérida posee música, gastronomía, historia, arquitectura y tradición maya, elementos ideales para considerarse como el mejor destino citadino para su boda civil y religiosa en el Sureste Mexicano, y cabe mencionar, que las tomas que un videógrafo y fotógrafo de bodas puede obtener en las majestuosas Haciendas o en las iglesias son simplemente hermosas.

Es limpia y tiene un hermoso azul intenso en su cielo, despejado de nubes. Además el aire, las calles y los habitantes también lo son, gracias al cuidado y la permanente limpieza y mantenimiento de la ciudad, ofreciéndonos escenarios maravillosos para la videografía y la cinematografía de su boda, además de la hospitalidad de sus habitantes.

Aunque el término de ciudad blanca proviene de una lucha de la época de la conquista, entre algunos grupos mayas contra los españoles, en la que estos últimos siempre ganaron el territorio de la ciudad, debido a que contaban con armas, cañones y caballos y por este motivo los aledaños y visitantes definían a la ciudad como propiedad de los “blancos”, fue Porfirio Díaz en el año de 1906, quien se refirió a la ciudad como blanca, por su orden y limpieza, cual si se tratara de un museo.

Por otra parte, producto de la tradición colonial en la que los comendadores españoles contaban con estancias que llamaron haciendas, refiriéndose a los muchos bienes materiales que se encontraban ahí, proliferan durante el siglo XVII en todo México y principalmente en la ciudad de Mérida estas edificaciones, en ellas se producía maíz y ganado. Durante el siglo XIX, fueron dejando estas actividades para transformarlas en productoras de henequén o de oro verde, como lo llamaban los yucatecos gracias al gran auge económico que generó, mientras esta industria permanecía.

Esta producción trajo consigo bienestar no solo a los señores hacendados sino a sus trabajadores, quienes contaban con casas modernas dentro de las haciendas y una casa de máquinas que consideraban como un templo de trabajo. Las haciendas contaban con una casa principal, las casas de los trabajadores, la casa de máquinas, la capilla, y grandes extensiones de tierra.

Fue a mediados de los años 40 que la industria de hilos sintéticos afecta a la industria del henequén, trayendo consigo la caída de las haciendas. Tras el deterioro de las mismas, los yucatecos las han ido rescatando y restaurando, convirtiéndolas en hoteles de lujo, museos, casas de campo y centros para eventos sociales, idóneos para la celebración y filmografía de su boda.

El henequén, es una planta del género de los agaves originaria del estado de Yucatán, que fue cultivada por los mayas desde la época prehispánica, que en lengua maya se denominaba Ki, y a través de sus fibras creaban sogas y cordeles, y más tarde, bolsas y  sacos. Los campesinos mayas, fueron pilares muy importantes de esta agroindustria de la época de la colonia. Más tarde y debido a la caída del henequén con la aparición de fibras sintéticas como el polipropileno, las haciendas se van descuidando y estarían en ruinas de no ser por ciudadanos que han invertido en ellas, logrando que aún existan algunas haciendas henequeneras, en donde a través de tours turísticos puede observarse el trabajo artesanal a través de la producción del henequén.

Además de la belleza de sus haciendas, Mérida cuenta con una ciudad muy bien trazada, en la que destaca una avenida muy importante llamada El Paseo Montejo, cuyo diseño está inspirado en los bulevares franceses y que cuenta con un camellón y grandes árboles, en su mayoría laureles, a lo largo de toda la avenida, enmarcada por hermosas mansiones que fueron propiedad de personajes acaudalados del siglo XIX. En ella encontramos museos y restaurantes, y muy cerca del Paseo Montejo se encuentran hoteles, centros comerciales, y cafés, que seguramente serán del agrado de los invitados de su boda.

La gastronomía de Mérida, que es parte de la gran y tradicional cocina yucateca, es una combinación de elementos mayas y europeos, de entre los platillos encontramos a la Cochinita Pibil, los Salbutes, los Panuchos, la Sopa de Lima y los Papadzules, los Kibis, el Poc Chuc y el Relleno Negro, además de postres deliciosos como el Caballero Pobre, el Manjar Blanco y las Marquesitas.

Sin poder olvidar las tradicionales bebidas como, el Agua de Chaya, el Xtabentun que es un licor cuyo ingrediente es la miel que las abejas han producido alimentándose de la flor de Xtabentun; el Licor de Henequén, que es parecido al mezcal, el Agua de Lima, la Horchata de Coco, el Agua de Pitahaya y la Piña con Chaya.

En Ruiz Films consideramos que Mérida posee grandes elementos para realizar la mejor película de boda cinematográfica para ustedes, en un ambiente suntuoso, tradicional y elegante, aprovechando nuestra tecnología de punta y nuestro excelente equipo humano de “filmmakers”, que cuenta con los mejores cinematógrafos de bodas del momento.

© 2020 Ruiz Films. All Rights Reserved.